Avena, chía y fresas

Desde que descubrí la avena no quiero otra cosa para desayunar! Es un alimento super completo, versátil y energético que se puede acompañar con cualquier fruta, semilla, frutos secos, especias, dulces…

La avena la podéis usar directamente en copos, sobre leche o yogurt vegetal, esta es la manera más rápida.

Yo prefiero cocinarla unos minutos en leche vegetal para que absorba líquido y se hinche y ablande.  Cocinada de esta manera la textura recuerda a un arroz con leche.  La única pega de prepararla de esta manera, es que hay que dejarla enfriar un poco para poder comerla, si lo que queremos es un desayuno con fruta fresca.

Así que existe el plan B para cuando queremos ha avena blandita pero no queremos esperar que se enfríe, o sencillamente no tenemos tiempo de prepararla.  La solución está en dejar toda la noche en la nevera la avena con la leche vegetal para que absorba todo el líquido que pueda.

Para este desayuno en concreto, he dejado a remojo también, toda la noche, en leche vegetal, unas semillas de chía. A la capa de yogurt le he puesto un poco de açai en polvo para darle color y un extra de vitaminas!

Para darle el toque «crunchi» al desayuno, siempre me gusta añadir trozos de nueces, almendras y pipas de girasol y calabaza.

De frutas siempre combino arándanos, secos o frescos (son súper antioxidantes), con alguna fruta, en este caso fresas, pero también podéis poner mango, kiwi, papaya, plátano, piña… la fruta de temporada que más os apetezca o que tengáis por casa.

¿La has cocinado? ¿Te ha gustado la receta?

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Avena, chía y fresas

Ingredientes (2 personas):

  • 3 cucharadas colmadas de copos de avena integrales
  • 250 ml leche de soja
  • 1 cucharada de semillas de chía
  • 6 cucharadas de yogurt de soja
  • 1 cucharadita de açai (opcional)
  • 6 fresas
  • 2 cucharadas coco rallado
  • media cucharadita de canela en polvo
  • arándanos secos
  • semillas de girasol y calabaza
  • sirope de agave

Instrucciones:

  1. Poner en un vasito la cucharada de semillas de chía con unos 50ml de leche de soja y dejar reposar unas horas.
  2. Poner en un cazo la avena con el resto de la leche y la canela en polvo y cocer unos 10 min. Dejar enfriar.
  3. Una vez esté fria la avena, mezclar el yogurt de soja con el açai y lavar y cortar las fresas.
  4. Preparar dos vasos e ir haciendo las capas, primero la mitad de la mezcla de chía, luego la mitad del yogurt, luego la mitad de la avena.
  5. Por último poner por encima los trozos de fresa, unos cuantos arándanos, una cucharada de coco rallado, unas cuantas semillas de girasol y calabaza y bañar con sirope de agave al gusto.

NOTAS:

  • En lugar de cocer la avena, la podéis dejar a remojo en la leche toda la noche.
  • Podéis cambiar las fresas por la fruta que prefiráis.
  • En lugar de arándanos secos podéis poner arándanos frescos.
  • Para endulzar he utilizado sirope de agave, pero podéis usar azúcar moreno, o cualquier otro endulzante que utilicéis habitualmente.

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