Nunca fui de tomar muchos lácteos, supongo que por mi intolerancia a la lactosa en casa no entraban muchos, antes era muy complicado encontrar productos adaptados para intolerantes. Pero de vez en cuando me gustaba comerme un trocito de queso curado, cuanto más curado mejor!
Al hacerme vegan los quesos industriales dairy free que he probado hasta la fecha no me han gustado mucho, así que decidí buscar ideas y hacer el mío propio, a ver que tal y…. sorpresa! El primero que hice y me encantó el resultado! Así que quiero compartir la receta con vosotros.

La base de este queso vegano son los anacardos. He probado de hacer otro con almendras, pero la textura es muy diferente, tal vez para otro tipo de receta, pero cuando queramos una textura melosa y cremosa, para mi la mejor opción son los anacardos.
Hay que decir que para triturar la mezcla mejor que tengáis un buen procesador de alimentos, ya que sino se os va a recalentar. Hice varios quesos después de este y casi rompo el mío!
Este queso no lleva ningún tipo de fermentos, levaduras, probióticos ni nada para fermentarlo, así que una vez hecho, no necesitáis esperar más de 24h para hincarle el diente! Aunque os aconsejo que lo dejéis unos días más en la nevera para que se asiente el sabor y la textura se endurezca un poquito. Con una semana de reposo el sabor es espectacular!

Según la receta original había que remojar toda la noche los anacardos en agua. He hecho la receta así y también otra versión simplemente hirviéndolos 30min. (se me antojó hacer el queso YA!! y no podía esperar toda la noche… jejeje)
Conclusiones:
1- Al dejarlos toda la noche parece que absorben más agua, con lo que para triturar la mezcla es más fácil, pero hay un problema, que la masa queda demasiado blanca y eso acarrea otros problemas posteriores. Uno de ellos es que para darle forma al queso necesitarás un molde redondo tipo «de emplatado», bien aceitado. El otro es que por mucho rato que lo hornees, el queso queda blando, si te pasas de horno queda reseco por fuera y blando por dentro, con lo que no queda una textura que me haya convencido. Hasta que no han pasado unos días de reposo no adquiere una textura correcta.
2- Al hervir los anacardos 30min, quedan blandos, pero no absorben tanto líquido, así que el resultado final es una masa compacta pero manejable, que no se pega en los dedos y es fácil de moldear. (Cuidado con quemar el motor del procesador!!) No necesitas aro de emplatado, le podéis dar forma con las manos, y queda una textura perfecta para poder manejar el queso, ponerle especias por fuera, etc.

Aquí podéis ver la foto de mi queso en el horno, como fue el primero de prueba lo hice solito… pero lo ideal sería aprovechar el calor para hacer más quesos. Os animo a que hagáis varios y que a cada uno le pongáis unas especias diferentes, así tendréis más sabores a probar.
Guardarlos en la nevera, en tuppers de cristal, os aguantarán semanas!
¿Te ha gustado la receta? ¿La has cocinado?
Comparte tu experiencia conmigo, déjame un comentario en el blog o etiquétame en Instagram @veggiemimi, también puedes utilizar el hashtag #veggiemimi

Queso vegano al pimentón
Ingredientes :
- 150 gr de anacardos crudos sin sal
- 4 cucharadas colmadas de levadura nutricional
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita romero picado
- 1 cucharada ajo en polvo
- 1 cucharada cebolla en polvo
- 1/2 cucharadita de sal
- zumo de 1/2 limón
- pimentón ahumado dulce (para exterior)
- pimienta negra molinillo (para el exterior)
Instrucciones:
- Poner los anacardos en un cazo con agua y hervir durante unos 30 minutos. Dejar enfriar dentro del mismo agua de cocción.
- Una vez fríos escurrir y poner dentro del procesador de alimentos con el resto de ingredientes, menos los del exterior.
- Triturar muy bien hasta que quede una masa fina, suave y sin grumos. Esto puede tardar un poco, tened paciencia. Si veis que la masa queda demasiado seca, echadle un poco de agua mineral, pero muy poco, no os paséis de líquido u os quedará demasiado líquida la masa.
- Encender el horno a 100ºC. Dar forma al queso con las manos y poner sobre un papel de hornear en la bandeja del horno.
- Hornearlo durante una hora.
- Dejar que temple un poco, sacar del horno y rebozar con el pimentón ahumado y la pimienta negra recién molida.
- Una vez frío del todo ya lo podéis guardar en la nevera dentro de un tupper de cristal.
NOTAS:
- Si la masa os queda demasiado líquida, utilizar un aro de emplatado, aceitado, para dar forma al queso, encima del papel de hornear.
- Si habéis decidido dejar los anacardos a remojo toda la noche, en lugar de hervirlos, es muy posible que os pase como a mi y la masa final quede demasiado blanda, en ese caso no hay más remedio que utilizar el aro de emplatar 😉
- El resultado es bastante saladete, lo que ayuda a su conservación, y le da ese toque de queso curado fuerte.
- Utilizad las especias que más os gusten y experimentad con nuevos sabores! Yo ya tengo preparados un par de quesitos más, uno de pimienta blanca y otro de tomillo! Deliciosos!