Pastel de queso – Vegan cheesecake

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Hay varios tipos de pastel de queso, los que una vez horneados son como un bizcocho o pudin y los que son casi como una tarta fresca, incluso también los que no necesitan horno sinó solamente con unas horas de reposo en la nevera.

He querido hacer una versión vegana que conserve un ligero sabor a «queso» pero que no sea tipo bizcocho, sinó más bien estilo tarta fresca, pero horneando para dar un toque diferente de sabor al postre.

Aquí podéis ver la tarta una vez horneada, antes de recubrirla

Para el recubrimiento he hecho una mermelada rápida de fresa con un poquito de Agar-agar para conseguir un poco de consistencia, aunque también podéis comprar mermelada ya hecha y decorar con ella vuestra tarta. 

Podéis utilizar mermelada de cualquier fruta, la que más os guste, aunque mi preferida siempre será la de fresas 🙂

La base la he hecho con un mix de cositas que tenía por casa, pero lo podéis hacer todo de galleta con aceite de coco, o triturar unos frutos secos con un poco de avena.

Os animo siempre a aprovechar lo que tengáis por casa y experimentar, tanto para la base como para la decoración.

Os aconsejo utilizar un molde que podáis desmoldar fácilmente. Por ejemplo uno metálico de los que se suelta el todo el aro exterior, o uno de silicona.  


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Receta

Pastel de queso (vegan cheesecake)

Ingredientes (molde de unos 30cm):

     Base:

  • 100 gr copos de avena
  • 100 gr galletas maria sin gluten
  • 60 gr dátiles sin hueso
  • 60 gr aceite de coco (calentar un poco para que esté líquido)
  • 20 gr sirope de agave
  • pica de sal

     Relleno:

  • 400 gr tofu sedoso
  • 300 gr anacardos
  • 200 ml leche de soja
  • 3 cucharadas almidón de maíz
  • 100 ml sirope agave
  • 2 cucharadas levadura nutricional
  • pizca de sal

Recubrimiento y decoración:

  • 200 gr fresas
  • 100 gr azúcar
  • 1 cucharada limón exprimido
  • 1 cucharadita pequeña de agar-agar (opcional)
  • 100 ml agua (opcional)
  • arándanos

Instrucciones:

  1. Poner a remojo los anacardos en agua del grifo unas 8h (podéis dejarlo toda la noche, así al día siguiente ya podéis hacer la tarta)
  2. Escurrir los anacardos y enjuagarlos.
  3. Precalentar el horno a 180ºC.
  4. Triturar en un procesador todos de ingredientes de la base menos los copos de avena, hasta que los dátiles se hayan deshecho bien (si están muy secos remojarlos unas horas antes). Luego añadir los copos de avena y triturar ligeramente, la idea es que queden un poco enteritos para que la base no sea una «plasta».
  5. Forrar el fondo de un molde con la mezcla de base y meter a la nevera mientras preparamos el relleno. Yo he utilizado un molde desmoldable metálico de unos 30cm.
  6. Triturar todos los ingredientes del relleno hasta que quede una masa bien suave, yo lo he hecho con la batidora de mano y un poco de paciencia, los anacardos cuesta un poquito más que se queden bien triturados.
  7. Sacar el molde con la base de galleta de la nevera y verter encima la mezcla del relleno que acabamos de triturar. 
  8. Meter el molde en el horno, a media altura, calor arriba y abajo, durante unos 50 min. a 180ºC.  Controlad los últimos 10 min que no se os dore demasiado.  Durante el horneado podréis observar que la masa sube un poco, luego bajará.
  9. Mientras se hornea podemos preparar una gelatina rápida de fresas para hacer el recubrimiento.  Ponemos en un cazo las fresas cortadas en trocitos pequeños, con el azúcar y el limón exprimido. Lo dejamos cocinar unos minutos, hasta que veamos que las fresas se deshacen.
  10. (Si no tenéis agar-agar evitar este paso) Añadir al cazo de las fresas el agua y el agar-agar y llevar a ebullición durante un par de minutos. 
  11. Una vez pasados los 50 min de horno sacar y dejar enfriar en una rejilla.
  12. Verter por encima la mermelada/gelatina de fresas que hemos preparado y meter en la nevera unas 4 horas para que se enfríe bien y se asienten todos los sabores. 
  13. Una vez bien fría ya podéis desmoldar y decorarla con fresas y arándanos, o con lo que más rabia os de 😉

NOTAS:

  • Podéis sustituir el sirope de agave por azúcar o endulzante al gusto.
  • Decorar con mermelada de cualquier tipo o hacer una casera, que siempre será más rica y saludable 🙂
  • La leche puede ser cualquier versión vegetal, de arroz, almendras, avena… usad la que más os guste. No recomiendo de avellanas puesto que cambiaria mucho el sabor final.
  • El almidón puede ser de maíz o de tapioca
  • El tofu sedoso en un poco más difícil de encontrar que el tofu firme, tiene una textura muchísimo más blandita y suave. Si no lo encontráis utilizad tofu firme, pero añadir un poco más de leche a la hora de triturar para que la textura final sea más suave. 
  • Si no tenéis agar-agar no pasa nada, evitar el paso 10. El recubrimiento quedará más como una mermelada, con el mío quería conseguir un efecto de gelatina.

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